56.2% de los adultos mayores de 60 años no está en el sistema de pensiones

56.2% de los adultos mayores de 60 años no está en el sistema de pensiones


Miércoles 28 de junio del 2017 | 19:22
De las personas que sí está afiliadas, la mayor parte aporta a la ONP un 22.5%, seguida por las AFP con 11.5%.


Del total de afiliados (1.4 millones), la mayoría son hombres. (USI)

 Mariana Ruiz Mariano

Datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) revelaron que —entre enero y marzo de este año— menos de la mitad de la población adulta en el país (43.8%) se halla afiliada a un sistema de pensiones .

A través de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) se conoció que la mayor parte de los encuestados aporta a la ONP un 22.5%, seguida por las AFP con un 11.5%.

Mientras tanto, el 6.5% percibe pensión con el sistema de Cédula Viva y el 3.3% de la Caja de Pensiones del Pescador, Caja de Pensiones Militar-Policial, entre otros.



Asimismo, la encuesta revela que 84.7% de los adultos mayores de 60 años accedió a un seguro de salud (público o privado), 40.9% a Essalud y 36.7% al Seguro Integral de Salud.

En Lima Metropolitana, la cobertura de afiliación llegó a 86.9%. En el área urbana sumó 86.4% y 82.3% en el área rural.

Por otro lado, el número de jefas/jefes del hogar de más de 60 años que cuentan con agua, desagüe y luz en sus viviendas fue de 89.4%, 78.8% y 95.5%, respectivamente.

Pensión 65
Este programa social que otorga una compensación económica y servicios de salud gratuitos a los adultos mayores que no cuentan con condiciones básicas de subsistencia solo llegó al 20.3% de estos. El 58.7% estuvieron en el área rural y el 13.5% en la urbana.

FUENTE

MODELOS DE SISTEMAS DE PENSIONES EN EL MUNDO



Pensiones en el mundo, sus orígenes y diferentes modelos


A lo largo de los últimos cien años, diferentes sistemas han buscado responder la misma interrogante: ¿cómo entregar jubilaciones dignas a los adultos mayores, y cómo poder hacerlas sostenibles en el largo plazo? Pregunta que aún busca ser respondida en varios rincones del planeta.

El pasado domingo 24 de julio (y hay otra programada para el 21 de agosto), unas 700 mil personas marcharon a lo largo del país en contra de las Administradores de Fondos de Pensión (AFPs), siendo la protesta contra el sistema actual de jubilación más grande de la historia reciente de Chile.

Uno de los reclamos más recurrentes contra dicho sistema, son las bajas pensiones que se entregan, unos 200 mil pesos promedio, siendo muy insuficiente para mantener una vida digna, forzando a muchos adultos mayores a tener que seguir trabajando o a vivir en la pobreza y la marginalidad. 

Sin embargo, se ignora el hecho de que los sistemas de pensiones no llevan más de 100 años en nuestro país y un poco más de un centenario en el mundo, en donde los diferentes sistemas han sido siempre imperfectos y su financiamiento ha sido un constante tema de debate. 

¿Qué nos dice la historia?

Hace 120 años, y con el propósito de promover el bienestar de los trabajadores y evitar un levantamiento social que pudiera llevar al socialismo, la Alemania de Otto von Bismarck se convirtió en el primer país del mundo en tener un sistema de pensiones para el adulto mayor.


El Canciller (1871-1890) Otto von Bismarck,
 es considerado el padre de los sistemas
de seguridad social en el mundo.
Tras la Primera Guerra Mundial, los sistemas de seguridad social para los trabajadores y los adultos mayores se desarrollaron rápidamente en varias regiones, y la protección social se incluyó en los programas de los organismos mundiales recientemente creadas, como la Organización internacional del Trabajo (OIT).

En 1944, la histórica Declaración de Filadelfia de la OIT realizó, entre otras cosas, un llamamiento en favor de la aplicación de las medidas de seguridad social y al estudio de los problemas comunes relativos a la administración de los sistemas de pensiones. Al año siguiente, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyo artículo 22 reconoce que “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social”. 


 La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es un organismo especializado de las 
Naciones Unidas que se ocupa de los asuntos relativos al trabajo y las relaciones laborales
En nuestro país, la historia de la seguridad social y los sistemas de pensiones, comienza en 1924 cuando se establece una Política Pública de Previsión Social, la primera de su tipo en América Latina.

Dicho sistema fue llevado adelante por casi 60 años, mediante las Cajas Previsiones, en donde cada una establecía las condiciones de afiliación y cobertura, y los recursos iban a un fondo común con el cual se financiaban las jubilaciones. Dicho sistema asignaba el monto de la pensión, considerando los aportes del empleador, los recursos estatales y un porcentaje del suelo de los trabajadores.

Producto de una supuesta inviabilidad a largo plazo de las Cajas de Previsiones, en 1980 la dictadura instauró el modelo de “capitalización individual”, o “ Sistema de AFP” mediante la Ley 3.500, estableciendo un mecanismo de financiamiento de carácter personal, a partir de los ahorros que cada trabajador realiza durante su vida laboral. Sistema que fue exportado a varios países en el mundo, especialmente en América Latina y Europa Oriental.

Sistemas actuales en el mundo

Aunque cada país tiene una legislación que es especial y única, alrededor del planeta existen elementos comunes en todos los sistemas de pensiones, por lo que es posible separarlos en tres grandes categorías: de reparto, de capitalización individual, y mixto.

Capitalización individual: 

En este sistema, el que existe actualmente en nuestro país, funciona mediante el ahorro individual de cada afiliado, en donde mes a mes los afiliados ponen parte de su sueldo en cuentas individuales que luego son invertidas en la bolsa y otras inversiones para que ganen rentabilidad.

Bajo este sistema la pensión final depende de cuánto se haya aportado durante la vida laboral y la rentabilidad del fondo acumulado, los cuales son administrados por instituciones privadas, como las AFPs.

Este sistema además de ser utilizado en nuestro país es el que rige para Perú y Australia.

En el caso de Perú, gracias a una reforma de abril de este año, los pensionados pueden retirar hasta el 95,5% de los fondos de AFP. En ese país además, existen dos sistemas de protección social, uno de carácter público (Sistema Nacional de Pensiones, SNP) y el otro privado (Sistema Privado de Pensiones, SPP), otorgando ambos niveles de cobertura similar. 

En el caso de Australia, los trabajadores cotizan el 9% de sus sueldos, a lo que se suman aportes voluntarios de los beneficiarios y un fondo de seguridad que financia el Estado, mediante la entrega de un “premio” a los trabajadores de bajos ingresos que hayan cotizado en sus fondos de manera regular.

A diferencia de Perú y nuestro país, en Australia existen muchas cajas administradoras de fondos de pensiones, habiendo alrededores de 500 mil de esas entidades.

Reparto: 

Este sistema, funciona mediante el financiamiento de las pensiones con los aportes mensuales obligatorios que realizan los trabajadores activos para pagar las pensiones de los jubilados, esperando que cuando estos tengan que jubilar, sea la gente en edad laboral los que aportarán al sistema. En este modelo puede ser el Estado o entidades privadas quienes administren los fondos de pensiones.

Es el modelo de países como Dinamarca y EE.UU.

Dinamarca es probablemente el más exitoso exponente de este sistema, puesto que el Estado garantiza altas jubilaciones, no sin antes haber cobrado una alto impuesto a los trabajadores activos. En este sistema, la pensión pública básica es de un máximo del 17% del salario medio y solo se recibe tras haber cotizado durante 40 años, siendo los 67 años la edad mínima de jubilación .

En el modelo danés las aportaciones individuales en fondos privados son permitidos, pero quienes no cuenten con este tipo de ahorro, el Estado le subvenciona ciertas medicinas o le otorga reducciones de impuestos.

El caso de EE.UU es uno menos generoso. El modelo norteamericano ofrece jubilaciones mínimas muy limitadas, solamente para evitar que los adultos mayores vivan en la miseria, esperando que sean las personas o la empresas en donde trabajan la que ahorre o invierta para su jubilación o para la de sus trabajadores.

Mixto:

Este sistema es también conocido como tripartito. Se combina el aporte del Estado con el ahorro privado a través de planes individuales y aportes de los empleadores, según el convenio que exista entre los trabajadores y la empresa.

El más reconocido exponente de este modelo es Nueva Zelanda, en donde su sistema de carácter universal, busca incluir a todas las personas en edad de jubilar mediante impuestos a la población activa y un sistema de ahorros voluntarios subsidiados por el Estado, para complementar el monto de las pensiones, financiado con aportes del empleador y los trabajadores.

Con el objetivo de incentivar el ahorro voluntario en los diferentes esquemas que existen, el Estado aporta con mil dólares neozelandeses (equivalentes a unos 500 mil pesos chilenos, y que va ganando rentabilidad ) una vez que el trabajador entra al sistema, además de devoluciones de impuestos y ayudas para la compra de la primera vivienda del cotizante.

A diferencia del sistema de pensiones de la mayoría de los países, en Nueva Zelanda la jubilación no se entrega mediante una pensión mensual, si no que se recibe una única suma global una vez que se alcanza la edad de jubilación a los 65 años, existiendo la posibilidad de retirar anticipadamente el dinero de los ahorros voluntarios con el objetivo de comprar una primera vivienda, enfrentar dificultades financieras, costear una enfermedad grave o para emigrar permanentemente del país

Otro ejemplo de un país con un modelo tripatripo es Suiza, en donde las cotizaciones son obligatorias para los mayores de 20 años, con contribuciones que se dividen en partes iguales entre el empleador y el trabajador, mediante descuentos del sueldo. Existiendo también planes de pensiones privadas, los cuales son promovidos mediante beneficios fiscales, en donde las contribuciones se deducen del impuesto sobre la renta, y la cantidad a percibir está determinada por el tipo de póliza que se elija.

Por su parte, la pensión pública de cada jubilado, se calcula según la media de ingresos y la cantidad de años que la persona ha contribuido al sistema. Con este, la pensión es recibida solamente si la persona ha contribuido al sistema el mismo número de años que otros que han nacido en su mismo año.

Desafíos a futuro para los sistemas de pensiones 

Un reciente informe de la unidad de políticas públicas del Citigroup en EE.UU. advierte a los problemas de financiamiento de los sistemas de pensiones, no solo en los sistemas de reparto, sino que también los privados, los cuales podrían entrar en una severa crisis en los próximos años si no se realizan cambios importantes.

Para ambos casos, el problema fundamental es el mismo: alrededor del mundo la gente está viviendo cada vez más tiempo, pero ni los individuos, ni los estados, ni las empresas están ahorrando lo suficiente para cumplir con los compromisos con la población de la tercera edad y los que se están acercando a ella.

Y es que tanto en Chile como en el resto del planeta los sistemas previsionales han sido impactados por una serie de transformaciones en las últimas décadas, pues además de una mayor expectativa de vida, hoy en día se están llevando adelante profundas transformaciones en el mercado laboral, tales como: la flexibilidad laboral, la incorporación masiva de la mujer al trabajo y el desempleo juvenil, lo que requerirá adaptar los sistemas de protección social a las nuevas realidades y necesidades.


Estos son los sistemas de pensiones más sostenibles y confiables del mundo

Estos son los sistemas de pensiones más sostenibles y confiables del mundo

POR ENRIQUE MORALES
 16/11/2016 - 19:46
Dinamarca, Holanda, Australia, Suiza y Suecia cuentan con sistemas de pensiones modelo. Se nutren de aportaciones públicas y su sostenibilidad está garantizada.

El sistema español es insostenible y la 'hucha de las pensiones' estará vacía en 2018. El modelo sueco hace posible jubilarse a la edad que se desee recibiendo lo cotizado.

Estos son los mejores sistemas de pensiones: sostenibles, justos y rentables
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Instituto Nacional de la Seguridad Social Noticias de Economía
El sistema de pensiones español es financieramente insostenible y, al ritmo actual, la hucha de las pensiones -el fondo que cubrir determinadas necesidades- estará vacía en 2018, según los expertos.

La esperanza de vida no ha parado de crecer en las últimas décadas. En los últimos 100 años ha aumentado en 40 años y la mitad de los niños que nacen ahora vivirán al menos 100 años. En este contexto, se hace necesario prolongar la vida laboral y/ o tomar medidas drásticas como nuevos impuestos.

El sistema de pensiones español se enfrenta al nuevo reto de mantener consolidar las prestaciones de los mayores. Hace muy pocos años, nadie se planteaba que sería necesario retrasar la edad de jubilación y menos que se debería reducir la cuantía de las prestaciones o que sería necesario destinar parte de nuestros ahorros a un fondo privado para mantener nuestro nivel de vida. Sin embargo, ahora todo está en la mesa, además de otras medidas.

¿Pero cuál sería el sistema ideal para España? Hay una serie de países con sistemas de pensiones modelo en comparación con el resto, pero no existe el modelo perfecto. Cada nación tiene unos indicadores y parámetros económicos, laborales, sociales y demográficos que no son trasladables al resto, pero muchas de las medidas eficientes que aplican podrían considerarse.

En España, la cuantía de las pensiones es elevada. 634,50 euros al mes sería lo mínimo que cobraría un pensionista español y 2.560 euros, lo máximo, la segunda más elevada después de la de Luxemburgo.

Según se desprende del Primer estudio de la jubilación en España, elaborado por la Auditoría de Optima, un pensionista medio español cobra casi 1.000 euros, una cantidad muy superior a los 474 euros al mes de Grecia, los 493 euros de Finlandia o los 538 euros de Dinamarca -sin suplementos-.

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La consultora Mercer elabora cada año su informe Global Pension Index ha estudiado los sistemas de pensiones de 20 países de todo el mundo de acuerdo a tres indicadores: idoneidad, sostenibilidad e integridad.

Atendiendo a los tres indicadores anteriores, se aplica un porcentaje a cada uno: 40% idoneidad, 35% sostenibilidad y 25% integridad. Cada uno mide ciertas características del país y de su sistema de pensiones para evaluar, en cierto modo, lo adecuado o no de cada sistema. España no aparece en este informe debido a que no fue seleccionada como un país donde fuera posible medir las tres variables.El índice de idoneidad representa los beneficios que se proporcionan actualmente, la sostenibilidad tiene su enfoque en el futuro y mide las posibilidades de sostener el sistema y la integridad incluye elementos que influyen en las operaciones del sistema que afectan al nivel de confianza que los ciudadanos de cada país tienen en su sistema.


Los mejores sistemas de pensiones en el mundo


A partir de estas variables, los diferentes países han sido identificados con un color. Así, Dinamarca lidera el ránking del mejor sistema de pensiones, seguida a distancia por Holanda, Finlandia, Australia, Suiza, Suecia, Canadá, Singapur, Chile y Reino Unido.

Según estas variables, los países con mejores sistemas de pensiones son los que se representan en este gráfico (los últimos datos son de 2014), identificados por diferentes colores:Nivel A con un índice >80 (rojo): Es un sistema de pensiones potente y de primera clase con excelentes beneficios para los pensionistas y sostenible en el tiempo. En este grupo está Dinamarca.

Niveles B+ y B con índices entre 75-80 y 65-75, respectivamente (verde oscuro y verde claro): Es un sistema que tiene una estructura sólida con muy buenas características, aunque algunas áreas se podrían mejorar. Aquí se incluyen Holanda y Australia, seguida por Finlandia, Australia, Suiza, Suecia, Canadá, Singapur, Chile y Reino Unido.

Nivel C+ y C con índices de 60-65 y 50-60, respectivamente (azul oscuro y azul claro): Ese un sistema con algunas ventajas, pero también con riesgos que deben ser subsanados. Sin reformas, el sistema a largo plazo no sería sostenible. En este grupo se encuentran Alemania, Irlanda, EEUU, Polonia, Francia, Brasil, Austria y Sudáfrica.

Nivel D con un índice entre 35-50 (amarillo): Es un sistema con características deseables, pero muchas debilidades y omisiones que deben ser resueltas. Su eficacia se encuentra en duda actualmente. Aquí están México, China, Japón, Corea, India, Indonesia e Italia.

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Dinamarca

El sistema danés es el más eficiente. Se basa en una pensión pública que es complementada por una pensión privada. La pensión pública básica asciende a un máximo del 17% del salario medio (unos 4.000 euros anuales en España) y sólo puede accederse a ella a los 67 años y tras haber cotizado 40.

El resto de la pensión danesa procede de fondos privados (el ATP, de contribución obligatoria, y otros voluntarios). Sólo aquellas personas con insuficiente pensión privada ven complementada la pública básica con una suma que en España equivaldría a un máximo de 5.000 euros anuales adicionales (de modo que la pensión pública máxima ascienda al equivalente a 9.000 euros españoles).

Holanda

El sistema holandés se divide en dos partes. Una es la pensión pública básica, que corresponde a un monto igual al sueldo mínimo de ese país, que actualmente es de 1.500 euros.

La pensión es accesible para todos los trabajadores del país a partir de los 65 años y en 2021 a partir de los 67. El Gobierno holandés aprobó una reforma para que la edad de jubilación se ajuste a las variaciones de esperanza de vida del país.

La segunda parte es de carácter voluntario y privado.

Holanda figura en todos los registros internacionales como el país con menor porcentaje de su población mayor de 65 años por debajo del umbral de la pobreza (apenas un 2%).

El umbral de la pobreza en Holanda está en cerca de 28.000 euros, muy por encima del salario medio español.

Australia

Australia tiene un sistema de capitalización. Los empleadores cotizan el 9% de sus sueldos, a lo que se suman aportes voluntarios de los beneficiarios y un fondo de seguridad que pone el Estado.

Este último asegura que los ingresos de los jubilados no sean menores a los que habrían recibido en el sistema estatal que había en Australia antes de la creación del sistema actual, conocido como Super.Esto asegura pensiones de un mínimo de mil dólares mensuales (935 euros).

El sistema de aportes del Estado para cada individuo, consiste en que el gobierno le entrega un premio a los empleados de bajos ingresos que hicieran contribuciones a sus fondos. El aporte es de 1 dólar por 1 dólar con un tope de mil dólares por persona.

Suiza

Las pensiones de jubilación suizas se sustentan en tres pilares fundamentales. Las pensiones básicas estatales de jubilación y viudedad; fondos de pensiones de las empresas y fondos de pensiones privados.

Las pensiones básicas estatales de jubilación y viudedad son obligatorias para los mayores de 20 años que trabajen, por cuenta propia o ajena, o que estén desempleados.

Las contribuciones se dividen a partes iguales entre la empresa y el trabajador y se deducen directamente del salario de éste.

Los hombres mayores de 65 y las mujeres mayores de 64 tienen derecho a cobrar esta pensión si han contribuido al sistema de pensiones por lo menos durante un año completo.

La pensión se calcula en función de la media de ingresos y del número de años que la persona ha contribuido al sistema. Los ingresos suman el total de rentas percibidas más las prestaciones recibidas por hijos. Si no se ha contribuido al sistema durante todo el período existe la posibilidad de beneficiarse en proporción a lo que se haya contribuido.

Los ingresos obtenidos por un matrimonio durante su vida de casados se dividen y se da a cada esposo el 50%. Las contribuciones hechas por los esposos que no trabajan fuera de casa se convierten en ingresos.

La pensión se recibe en su totalidad cuando la persona ha contribuido durante todo el período, es decir, ha contribuido al sistema el mismo número de años que otros que han nacido en su mismo año.

En algunos casos, se puede recibir la pensión antes de la edad oficial de jubilación, aunque ésta disminuiría entre un 3,4 y un 6,8% por año. También existe la posibilidad de esperar entre 1 y 5 años después de jubilarte para pedir la pensión, en cuyo caso ésta aumentaría entre un 5,2 y un 31,5 %.

En otras circunstancias, como en el caso de personas necesitadas, puede que además de la pensión obtengan prestaciones adicionales.

Los fondos de pensiones de las empresas son la base del plan de pensiones ocupacionales. Todos los empleados con unas rentas anuales de entre CHF 25.320 y CHF 75.960 están obligados a contribuir a este plan de pensiones. El plan puede ser gestionado por el fondo de pensiones de una empresa, un fondo estatal o un fondo privado. Las contribuciones aumentan con la edad.

Los hombres pueden empezar a recibir esta pensión a partir de los 65 y las mujeres a partir de los 63. Se tiene derecho a toda la pensión si se ha contribuido regularmente desde los 25 años hasta la edad de jubilación.

El tercer pilar subvenciona las pensiones privadas mediante beneficios fiscales. Las contribuciones se deducen del impuesto sobre la renta y sólo pagan impuestos cuando se cobran. Los intereses no pagan impuestos.

Suecia

El modelo de pensiones en Suecia se basa en cuentas nocionales o personales, a través de las cuales cada individuo recibe una pensión según lo que haya cotizado durante toda su vida laboral, informa el canal de Mapfre Jubilación y Pensión.

Este sistema combina pensiones públicas con privadas (sistema mixto). Por un lado funciona como en España donde una parte de las cotizaciones se destina al pago de las pensiones, y por otro, es un sistema de capitalización de aportación definida (y no de prestación definida como en nuestro país).

En Suecia, las pensiones se calculan según el saldo acumulado en una cuenta virtual individual formado por el total de cotizaciones y por los rendimientos generados hasta la fecha de jubilación. Esto significa que se recibe una prestación en función de lo que se aporta y los intereses generados por los activos de tu cuenta personal y así, cada persona se puede jubilar a la edad que desee.

Según informa la misma página web, el modelo de pensiones en Suecia se basa en tres pilares fundamentales:

Garantizar una pensión mínima a los mayores de 65 años que con sus cotizaciones no hayan alcanzado un mínimo. En este caso es el Estado quien se encarga de completar la parte que falta.Obligatoriedad de un sistema de capitalización individual con planes de pensiones de empleo a los que aportan un 7% de su sueldo bruto con contribuciones definidas. Más del 90% de los empleados cuentan con uno, aunque las empresas también aportan a este plan (un 10% del salario bruto).

El tipo de cotización total es de un 18,5%. De ese porcentaje, el 16 % se destina a la cuenta nocional y un 2,5% a un plan de pensiones individual. El dinero que destina a la cuenta nocional el Estado lo deposita en uno de los cuatro fondos de reserva que tiene el sistema público de pensiones.Un sistema de capitalización privado, al que aportan ese 2,5% a un plan de pensiones individual. Existen 5 tipos de fondos para distribuir el ahorro y los ciudadanos pueden disponer del dinero ahorrado a partir de los 61 años.

El promedio de las pensiones en Suecia es de mil dólares (935 euros).

FUENTE

LOS CINCO PAÍSES CON MEJORES SISTEMAS DE PENSIONES DEL MUNDO

LOS CINCO PAÍSES CON MEJORES SISTEMAS DE PENSIONES DEL MUNDO

El único país no europeo que entra en el ranking es Australia, que tiene un sistema similar al chileno.

26 de Julio de 2016 16:42


El domingo pasado más de 700 mil personas marcharon en todo Chile bajo el lema "No + AFP", para pedir un cambio en el sistema de pensiones de nuestro país.

El Melbourne Mercer Global Pension Index, estudia los sistemas de pensiones alrededor del mundo y establece un ranking. Acá te explicamos el sistema que utilizan los cinco países que fueron mejor calificados en 2015, de los cuales la mayoría son europeos.

El único países de otro continente es Australia, que al igual que Chile, utiliza un sistema de capitalización individual, pero con variaciones que aseguran pensiones de un mínimo de mil dólares.

1. DINAMARCA

El sistema de pensiones danés, se basa en una pensión pública que es complementada por una pensión privada. La pública básica asciende a un máximo del 17% del salario medio y sólo puede accederse a ella a los 67 años y tras haber cotizado durante 40.

El resto de la pensión procede de fondos privados, como el ATP de contribución obligatoria, y otros voluntarios. El resto de la pensión danesa procede de fondos privados (el ATP, de contribución obligatoria, y otros voluntarios). Sólo aquellas personas con insuficiente pensión privada ven complementada la pública básica.

2. HOLANDA

El sistema holandés se divide en dos partes. Una es la pensión pública básica, que corresponde a un monto igual al sueldo mínimo de ese país, que actualmente es de 1.500 euros, lo que equivale a alrededor de un millón de pesos.

La pensión es accesible para todos los trabajadores del país a partir de los 65 años y en 2021 a partir de los 67. No se puede mejorar trabajando más allá de esa edad. El gobierno holandés aprobó una reforma para que la edad de jubilación se ajuste a las variaciones de esperanza de vida del país.

La segunda parte es de carácter voluntario y de naturaleza privada. Las entidades financieras y aseguradoras del país ofrecen planes de pensiones a los que las empresas y trabajadores pueden acogerse. Hay planes conservadores y otros de mayor riesgo.

3. AUSTRALIA

Australia tiene un sistema de capitalización individual al igual que Chile, pero con algunas variaciones que aseguran mejores pensiones. Los empleadores cotizan el 9% de sus sueldos, a lo que se suman aportes voluntarios de los beneficiarios y un fondo de seguridad que pone el Estado.

Este último asegura que los ingresos de los jubilados no sean menores a los que habrían recibido en el sistema Estatal que había en Australia antes de la creación del sistema actual, conocido como “Super”. Esto asegura pensiones de un mínimo de mil dólares mensuales.

El sistema de aportes del Estado para cada individuo, consiste en que el gobierno le entrega un premio a los empleados de bajos ingresos que hicieran contribuciones a sus fondos. El aporte es de 1 dólar por 1 dólare con un tope de mil dólares por persona.

Otra diferencia con el sistema chileno, es que existen muchas administradoras de fondos de pensiones. Hay alrededores de 500 mil entidades que cumplen esa función.

4. SUIZA

El sistema suizo tiene tres pilares.

- Pensiones básicas estatales:

Son obligatorias para los mayores de 20 años que trabajen, por cuenta propia o ajena, o que estén desempleados. Las contribuciones se dividen a partes iguales entre la empresa y el trabajador y se deducen directamente del sueldo. Las contribuciones básicas corresponden al 10,1%.

La pensión se calcula en función de la media de ingresos y del número de años que la persona ha contribuido al sistema. Los ingresos suman el total de rentas percibidas más las prestaciones recibidas por hijos. Si no has contribuido al sistema durante todo el período, puedes beneficiarte de la parte proporcional de lo que hayas contribuido.

La pensión se recibe en su totalidad cuando la persona ha contribuido durante todo el período, es decir, ha contribuido al sistema el mismo número de años que otros que han nacido en su mismo año.

- Fondos de pensiones de las empresas:

Todos los empleados con unas rentas anuales de entre 16 millones y 49 millones de pesos, tienen que contribuir a este plan. El plan puede ser gestionado por el fondo de pensiones de una empresa, un fondo estatal o un fondo privado. Las contribuciones aumentan con la edad y en el año 2004 suponían entre el 7% y el 18% del sueldo bruto.

Los hombres pueden empezar a recibir la pensión a partir de los 65 y las mujeres a partir de los 63. Las pensiones se calculan como un porcentaje del crédito acumulado que consiste en las contribuciones más los intereses. Tienes derecho a toda la pensión si has contribuido regularmente desde los 25 años hasta la edad de jubilación. Existe la posibilidad de recibir la pensión antes de llegar a la edad de jubilación si lo permite la normativa de tu fondo de pensiones.

- Planes de pensiones privados:

El tercer pilar subvenciona las pensiones privadas mediante beneficios fiscales. Las contribuciones se deducen del impuesto sobre la renta y sólo pagan impuestos cuando se cobran. Los intereses no pagan impuestos.

La cantidad a percibir dependerá del tipo de póliza. Hay un máximo para la deducción fiscal por contribuciones que depende del sueldo y de las contribuciones que se hagan a otros seguros y pensiones. Este tipo de subvención a las pensiones sólo existe para los trabajadores.

5. SUECIA

Tres tipos de pensión: dos contributivas, la “inkomstpension” y la “premiepension”. La no contributiva se llama “garantipension” y es para los trajadores sin ingresos o con ingresos bajos. La pensión contributiva se puede solicitar a los 61 años y no existe límite para la edad de jubilación. La pensión no contributiva solo se puede exigir a partir de los 65 años.

La “inkomstpension” y la “premiepension” se financian con las contribuciones realizadas por las empresas y los trabajadores. Se debe aportar un 18,5% del sueldo. Un 16% se destina a la "inkomstpension” y un 2,5% a la "premiepension". La primera funciona como sistema de reparto en que las contribuciones financian los pagos por prestaciones. La premiepension es un sistema de capitalización en que los trabajadores eligen entre diferentes fondos de pensiones gestionados por entidades privadas.

El promedio de las pensiones en suecia es de mil dólares.

FUENTE